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ERASE UNA VEZ…. FUJISAN

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Hola


Esta semana mis sobrinos estaran de vacaciones. Entretener a
los niños en una casa donde hay escasos juguetes es complicado asi que cuando
me toca cuidarlos me las ingenio contando historias. Los cuentos tradicionales
se los saben de memoria . Se me ha ocurrido contarles esta leyenda tradicional
japonesa que narra la formación del Fujisan como volcan.
La relevancia del Fujiyama en la conciencia japonesa y el
romanticismo que lo reviste quizá se deba a la certeza de que su hermosura no
durará, pues si nació de la noche a la mañana, igual puede desaparecer
súbitamente en medio de una bola de fuego. El camino que rodea la montaña a mas
de 2500 m
de altura  es para los budistas el
sendero de acceso al otro mundo.
El Fujiyama es la montaña sagrada de Japón, categoría que ha
ostentado durante siglos. Los japoneses continuaron esa tradición y conservaron
el nombre. Según la fe sintoísta, todas las obras de la naturaleza están
dotadas de espíritus superiores, o kami, aunque el carácter sagrado de
las montañas es mayor. Como, el monte más alto y hermoso del país, el Fujiyama
merece reverencia especial: se le tiene por hogar de los dioses y lazo
simbólico de los misterios del cielo y las realidades de la tierra. 
Una antigua leyenda japonesa explica que  había una vez un anciano que vivía con su
esposa. Un día fue a una plantación de bambú para recolectar brotes, y se
encontró allí con un árbol de bambú que tenía luz en su interior.
Cuidadosamente cortó el bambú y se quedó asombrado al
encontrar un bebé en el interior. Decidió recogerla y llevarla a su casa.
Consultó con su mujer que hacer con el bebé, y llegaron a la conclusión de que
era un regalo de los dioses. Decidieron llamar a la niña Kaguya-Hime (Princesa
de la Luz Brillante).
A partir de aquel día, cada vez que el anciano cortaba bambú, encontraba oro
dentro de él, no tardó en hacerse rico y construir una gran casa.

Varios años después, el bebé creció y se convirtió en una
hermosa joven. Todo el mundo la conocía porque era elegante y bella. Cinco
príncipes llegaron a su casa para pedir su mano en matrimonio. Ella era reacia
a casarse, así que les propuso varias tareas imposibles de llevar a cabo antes
de conseguir casarse con ella.
Ninguno consiguió el objetivo marcado por la princesa asi
que ésta evito el matrimonio.
La reputación de la princesa era tal, que un día el
emperador quiso conocer su extraordinaria belleza. El emperador quedó prendado
de la joven y le pidió que se casara con él y fuera a vivir a su palacio. Pero
la princesa rechazó también su propuesta, diciéndole que era imposible ya que
ella no había nacido en el planeta y no podía ir con él. No obstante, el
emperador no pudo olvidarla y siguió insistiendo.
Ese verano, cada vez que la princesa miraba la luna sus ojos se llenaban
de lágrimas. Cada día que pasaba la joven estaba más triste y siempre que
miraba la luna no podía dejar de llorar. Un día antes de la luna llena de
mediados de agosto, la princesa explicó por qué estaba tan triste. Explicó que
no había nacido en el planeta, sino que procedía de la luna, a dónde debía
regresar en la próxima luna llena, y que vendrían personas a buscarla.
Su padre trato  de
convencerla de que no partiera, pero ella contestó que debía hacerlo. Así que
el anciano corrió en busca del emperador, y le contó toda la historia, enviando
éste último una gran cantidad de soldados a casa de la princesa. En la noche de
la luna llena de mediados de agosto, los guerreros rodearon la casa en su
intento de proteger a la princesa, mientras ésta se hallaba en el interior con
sus padres esperando por la gente de la luna que vendrían a por ella. Cuando la
luna se puso llena, una inmensa luz los cegó a todos y la gente de la luna bajó
a por la princesa, los soldados no pudieron combatir porque estaban cegados por
aquella inmensa luz y porque extrañamente habían perdido las ganas de luchar.
La princesa se despidió de sus padres, y les dijo que no
deseaba irse, pero que tenía que hacerlo. También se despidió del emperador por
medio de una carta. El desolado emperador envió un ejército entero de soldados
a la montaña más alta de Japón, el Fujiyama o Fujisan. La
misión encargada era subir hasta la cima y quemar la carta que Kaguya-Hime
había escrito, con la esperanza de que llegara a la ahora distante princesa.
Años después, de la luna cayó la capa que las personas de la
luna le dieron a la princesa Kaguya-Hime. Un monje, llamado Miatsu, que pasaba
por ahí se enteró de la historia de la princesa y fue a ver al emperador. Le
dijo que si alguna vez la luna llena aparecía más de lo debido, llevaran la
capa al Monte Fuji y la quemaran. Cuando el emperador preguntó la razón, el
monje le dijo que la princesa Kaguya había recibido la carta que él había
quemado tanto tiempo atrás, y que se encontraba molesta por no haberse podido
quedar en el planeta, por lo que había decidido convertir a la tierra en un
lugar como la luna: sin espacio ni tiempo, sumida en la noche eterna, para
poder regresar. El emperador le pidió al monje que sellará a Kaguya en un lugar
del cual jamás pudiera salir. El monje Miatsu lo hizo así, en un espejo del
palacio (que fue conocido como espejo de la vida o de la luna) ; de esta forma
la humanidad estaría a salvo del poder de la princesa. La capa de Kaguya-Hime
fue entregada a una familia reconocida y ancestral de la que se decía que sus
miembros poseían poderes espirituales.
La princesa Kaguya se enteró por medio de un susurro de un
sirviente del palacio que estaba encargado de cuidar el espejo que la mantenía
cautiva;  del hechizo y el engaño del
emperador, así que le pidió a una de las personas de la luna que hiciera que
del Monte Fuji cayera fuego, lava y cenizas  y gases venenosos que causaran la muerte de la
región entera. La persona así lo hizo, y tomando la furia de la princesa como
componente principal, creó al volcan  en
el lo que antes era unicamente el monte Fuji., que no hizo erupción debido a
que la rabia de la princesa no era suficiente así que tenían que esperar hasta
que la rabia de la princesa se acumulara y fuera la suficiente para hacer
estallar al volcán. Desde entonces las erupciones del Fuji (pocas en la
historia), han sido violentas, debido a la furia de Kaguya-Hime.

Beti Andrés

Estudié Bilogía en la Universidad del País Vasco EHU-UPV. Muy pronto me enamoré de los Bonsáis y quise  trabajar , viajar y  aprender todo lo posible de los grandes maestros del bonsái. Y ahora, 30 años después, sigo aprendiendo y compartiendo todo lo que sé sobre cuidado y diseño de bonsáis. Desde Bonsai Center Sopelana colaboro con grandes maestros y a la vez amigos como Manuel Germade , Taiga Urushibata, entre otros.

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